Una firma aromática es una fragancia elegida para acompañar de forma consistente la experiencia de una marca. No necesariamente debe ser exclusiva; lo importante es que sea coherente con su identidad.
Para seleccionarla se consideran el público, el diseño del espacio, el servicio y la emoción que se desea transmitir. Una boutique contemporánea puede buscar frescura y sofisticación, mientras que un espacio de bienestar puede preferir un perfil sereno.
La consistencia es esencial. Mantener el mismo aroma, intensidad y horario ayuda a construir una experiencia reconocible en visitas sucesivas.

